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July 21, 2026

3 campañas de marketing que han dado de qué hablar este último mes

En la actualidad, donde nos bombardean con cientos de anuncios cada día, lograr que una campaña se convierta en tema de conversación no es cuestión de azar. Las marcas comprenden que captar la atención del público va más allá de un eslogan pegadizo o un presupuesto millonario.

En la actualidad, donde nos bombardean con cientos de anuncios cada día, lograr que una campaña se convierta en tema de conversación no es cuestión de azar. Las marcas comprenden que captar la atención del público va más allá de un eslogan pegadizo o un presupuesto millonario. A menudo, el éxito reside en identificar el momento oportuno o aprovechar una situación inesperada para hacer una campaña de marketing.

Estas son las claves detrás de tres campañas de marketing que han conseguido que todo el mundo hablara de ellas.

Grefusa e Irene Romero: cuando una cultura popular se convierte en una oportunidad

La marca colaboró con Irene Romero usando una lona desplegada en la calle Atocha y un vídeo en TikTok y han conseguido exactamente lo que querían: que al consumidor le llegue el mensaje. Esta campaña simplemente apareció en el momento adecuado, utilizando el humor y el lenguaje habitual de Irene para conectar con una conversación que ya estaba teniendo lugar en redes sociales. Y la cosa no se queda aquí porque Kiko Rivera emitió posteriormente un comunicado que, junto a la respuesta de Jessica Bueno, también expareja del hijo de Isabel Pantoja, amplió más la visibilidad.

Esta campaña amplía la trayectoria de Grefusa en el humor y en su vinculación efectiva con el imaginario colectivo. Ya en los últimos años, la marca se ha promocionado con nombres como Boris Izaguirre y Paz Padilla, MisterCorn, creó una canción del verano con Leticia Sabater y utilizaron a la IA para probar si esta podía comer pipas (spoiler: no supo).

Rexona convierte a los árbitros en el mejor soporte publicitario

Durante el aún en juego Mundial 2026, muchos espectadores notaron un detalle curioso.

Cada vez que un árbitro levantaba los brazos para señalar una jugada o mostrar el tiempo añadido, el logotipo de Rexona, situado bajo las mangas de su camiseta, salía a relucir. Esto fue intencionado.

La marca diseñó una estrategia publicitaria para aprovechar uno de los gestos más repetidos por los árbitros durante un partido. Sin necesidad de grandes anuncios ni interrupciones, logró una presencia constante en pantalla. Este ejemplo demuestra cómo una buena idea puede tener un mayor impacto que un gran despliegue publicitario. Rexona comprendió perfectamente dónde miraba el espectador y transformó un movimiento cotidiano en un soporte de comunicación eficaz.

Garmin y Lionel Scaloni: la mejor publicidad llegó sola

Algunas campañas se planifican sin descanso durante meses, mientras que otras surgen de forma inesperada. Durante el partido entre Argentina y Egipto, una imagen se viralizó: el reloj Garmin que llevaba Lionel Scaloni registró una frecuencia cardíaca cercana a las 180 pulsaciones por minuto en un momento de máxima tensión del encuentro. La marca no necesitó ninguna explicación. El propio dato demostraba la intensidad con la que un entrenador vive un partido desde el banquillo y, al mismo tiempo, evidenciaba las capacidades del dispositivo electrónico.

La conversación se generó de forma orgánica. Los medios compartieron la imagen, las redes sociales la comentaron y Garmin obtuvo una visibilidad excepcional gracias a una situación espontánea que reforzaba perfectamente el posicionamiento de su producto.